Ninguno de los materiales necesarios para fabricar velas es excesivamente caro; y en su cocina probablemente ya tenga algunos, o la gran mayoría de los esenciales.
El equipo que se utiliza para la elaboración de nuestras velas deberá dedicarse exclusivamente al trabajo con la cera.
Una vez que estos utensilios se usen para hacer velas, se convertirán para siempre en herramientas de esta manualidad, jamás se les podrán volver a usar para cocinar. Incluso en la olla grande en la que se hierve el agua le pueden caer trozos de cera que se podrían sacar con mucho cuidado, pero posiblemente no puedas quitar todo completamente y puede contaminar los alimentos.
Antes de que comiences a coleccionar materiales o a comprar el equipo para hacer velas, lee esta sección atentamente para saber con exactitud lo que necesitas para las clases de velas que deseas hacer. De cualquier forma solo te damos el equipo más necesario.
He aquí la lista de lo que va a necesitar:
Cuaderno: Es importantísimo que en un cuaderno tomes nota de los materiales, las temperaturas y las técnicas que utilices en cada lote de velas que realices. El cuaderno te será especialmente util si el producto final no es precisamente lo que tenías en mente, tus anotaciones sin duda te ayudarán para encontrar la raíz del problema. Cambiar uno de los ingredientes, con frecuencia ayuda a discernir cómo mejorar el producto. Todos tus apuntes te ayudarán a recordar los pasos que seguiste y así repetir tus éxitos.
El termómetro: si deseas fabricar velas hermosas, debes disponer de un termómetro. Las ceras se derriten a temperaturas específicas, pasando al estado líquido mientras se calienta. Es imposible acertar la temperatura de la cera líquida, por lo que la única manera de estar seguro de que se está trabajando a la temperatura adecuada es mediante el uso de un termómetro. Uno que pueda tomar temperaturas que vayan de 0º C a 100 ºC y que se pueda sujetar dentro de la olla para la cera, de tal forma que quede suficientemente sumergido en ésta y permita tomar na lectura exacta e la temperatura. La mayoría de los trabajos que realizaremos no superará la temperatura de 100ºC que es la máxima que alcanzará el agua en ebullición. Sin embargo y si lo tienes que comprar sería ideal que esté calibrado entre los 38º C y los 180º C.
Sistema con recipiente de doble fondo (baño maría): puede ser de acero inoxidable o aluminio, con la parte superior preferentemente de una capacidad de tres litros.
Esto consta de tres elementos:
Una olla grande en la que se hervirá el agua
Una más pequeña que se coloca dentro de la grande y que se usará para derretir a cera y un soporte de tres pies para asentar el recipiente más pequeño para que la olla pequeña no se asiente directamente obre la superficie de la grande. La olla grande debería tener capacidad para cubrir de agua por lo menos las 2/3 partes del recipiente pequeño. Si no un soporte de tres patas podrá utilizar pequeñas latitas llenas de agua para que no floten o una tela metálica doblada que haga las veces del soporte.
El recipiente que contiene el agua se debe volver a llenar de agua conforme e vaya consumiendo, para que se pueda mantener el nivel de agua.
Una jarra de metal esta es ideal para vaciar la cera derretida y para guardar la caliente. Esta jarra puede convertirse en tu recipiente para derretir cera. También es muy útil para medir la capacidad del molde que usaremos para hacer nuestras velas. Para medir la capacidad llenamos el molde a usar con agua, luego pasamos el contenido a la jarra. Por cada 100 cm3 de agua, corresponden 90 g de cera sólida.
Báscula o balanza: las balanzas comunes de cocina son ideales para pesar los materiales. Lo ideal es que pueda medir pesos de cero a por lo menos 5 KG. Sería muy útil, aunque no indispensable, que tu báscula tuviera n botón que pudiera volver a poner su peso a cero, después de que hayas colocado obre la misma el recipiente para pesar. De esta forma no tendrás que restar el peso del recipiente del total de los ingredientes que se están midiendo.
Para una medición más exacta de ciertos elementos, como los colorantes y las esencias, sería bueno contar con una báscula que pese hasta gramos.
Vasijas para inmersión: una lata de metal que tenga al menos 30 cm de profundidad para hacer velas delgadas hechas por método de inmersión. Las profesionales están hechas de metal tienen un borde ancho. Si el recipiente que estés empleando para derretir cera dentro de una olla (lo del baño maría) es lo suficientemente profunda, se puede usar en lugar de esta.
Agujas para mechas: son agujas de acero de 10 a 25 cm de longitud. Son muy útiles para insertar las mechas y asegurarlas a las bases de los moldes.
Papel para embalajes: papel aluminio, periódicos, asegúrate de tener bastante a mano para cubrir y proteger tu área de trabajo. Si no lo haces seguramente mancharás la superficie de trabajo y tendrás que dedicar bastante tiempo a su limpieza.
Recipientes para agua (cubetas): selecciona una grande para que le pueda caber el agua que necesite ara enfriar los moldes. Estas cubetas, que suelen emplearse para lavar platos, son ideales y se puede necesitar más de uno. Podrías necesitar uno con agua caliente para mantener la vasija de inmersión a la temperatura correcta, y otro con agua fría que se emplea para acelerar el proceso de enfriamiento.
Calor: se necesitará una fuente de calor para derretir la cera. Una cocina común es ideal. Trate de trabajar lo más cerca posible de su fuente de calor, puesto que la cera pierde u temperatura rápidamente si la trasladamos de un sitio a otro.
Moldes: los encontraremos en tiendas especializadas o podemos fabricarlos nosotros con cartones o reutilizando latas de hojalata.
Los realizados en materiales rígidos, como vidrio, escayola, cartón, hojalata y plástico, nos servirán para las formas lisas y sencillas. Y los blandos, de silicona o látex, para velas con formas más complejas o rugosidades.
Palillos de madera o mondadientes: muy útiles para centrar sujetar a mecha cuando vertimos la cera en el molde.
Agujas de calceta o de tricotar: para sujetar a vela en el proceso de fabricación por inmersión y para el teñido y barnizado de velas por baño.
Palillos de modelar: para dar forma a las velas que lo requieran
Cutter y regla: para cortar y medir las planchas de cera virgen.
Tijeras: para cortar as mechas.
Cuchillo
Materiales - Para repasar la base de las velas
Veamos los materiales que necesitaremos para repasar la base de algunas velas.
Pinceles y brochas de pelo suave: para aplicar pintura y barniz en la decoración de las velas.
Esponjas naturales o sintéticas: para aplicar pintura barniz n la decoración de las velas.
Plantillas de estarcir: para la decoración de las velas con la técnica el estarcido.
Gubias: para la técnica de esgrafiado en la decoración de las velas. De tamaño pequeño y diferentes perfiles de corte, servirán as que se utilizan para el linóleo.
Materiales: para fabricar una vela base necesitará cera y una mecha. En la actualidad, casi todas las velas están hechas de parafina, de cera de abejas o de alguna combinación de las dos. Pasaré a enumerar las principales alternativas aunque recuerda que en este curso no utilizaremos todos estos materiales. Cómpralos conforme los vayas necesitando.
Ceras de parafina: las parafinas son las ceras que más se usan en la elaboración de velas. Son incoloras e inodoras producidas con un derivado de la destilación del petróleo (queroseno). Son sólidas a temperatura ambiente y se derriten a temperaturas entre 40º C y 71 º . Las ás adecuadas para nuestro propósito se derriten a una temperatura promedio de 57º C a 60º C. Se pueden conseguir en estado puro, o con un agregado del 10% de estearina.
Estearina: no es realmente un ácido en el sentido cáustico de la palabra, este elemento esencial para la elaboración de velas s una grasa animal o vegetal que ha sido refinada hasta tomar la forma de escamas o polvo. Se usa preferentemente como aditivo a la cera de parafina para aumentar a capacidad de contracción de las velas en el molde.
El ácido esteárico produce dos reacciones cuando se mezcla con parafina. Reduce su punto de fusión y al enfriarse, hace velas más duras y resistentes, lo que evita que se doblen.
El ácido esteárico también hace que la parafina, que normalmente es traslúcida, se torne opaca. Dependiendo de lo que tengamos pensado hacer, tal vez tengamos que reducir o eliminar el ácido esteárico de ciertas velas, como por ejemplo el de colocar una capa adicional sobre flores de cera, cuando queramos que éstas muestren el efecto traslúcido que da la parafina natural.
Cera de abejas: es un producto totalmente natural que puede conseguirse en una tonalidad que va del blanco a un decolorido e indefinido marrón. La cera natural de abejas tiene un aroma dulce muy agradable, que varía según el tipo e plantas flores de las que se hayan alimentado las abejas. La cera natural de abejas es de un color amarillo dorado o de una tonalidad café y contiene restos de las abejas y de las plantas. Si así se desea, se puede colar para quitarle las impurezas o puede blanquearse hasta que quede de un blanco puro. Es uno de los materiales más deseados para fabricar velas, ya que tiene una combustión lenta irradia una luz hermosa de color dorado y de aroma dulce. También puede mezclarse con para fina para crear una vela menos costosa ero de larga duración.
Mechas o pabilos: principalmente tejidas en algodón. Encontraremos diferentes tipos grosores y la elección en función del tipo y diámetro de la vela.
Como regla en general las velas de cera virgen necesitan mechas de mayor grosor que las de parafina. Si la llama es muy pequeña, chorrea en exceso o se hace un hoyo alrededor de la mecha, significa que la mecha es demasiado fina. Por el contrario, si la llama es muy grande y humea, la mecha que estamos utilizando es demasiado gruesa.
Generalmente, están tratadas químicamente para obtener as características necesarias para a combustión. La mecha es sólo un medio, ya que es el vapor de la cera lo que verdaderamente arde; la mecha solamente deriva la cera líquida hacia la llama.
Colorantes: uno de los más bellos efectos en la fabricación de nuestras velas se logrará tiñendo la cera, para lo que contamos con una gran variedad de colores. La gama de colores va del blanco al negro y se presentan en polvo, líquido, granulos, barritas, etc. Los más comunes son las anilinas a la grasa, son caras pero cunden mucho.
Nunca debes sentirte limitado por las guías de colores que tienen los proveedores. Los colores pueden mezclarse para lograr la tonalidad que se desee. Los colores primarios (el rojo, el amarillo el azul) pueden combinarse para lograr los colores secundarios (el naranja, el verde y el morado)
Guía para mezclar colores:
Colores primarios Colores secundarios
Rojo + amarillo = naranja
Amarillo + azul = verde
Azul + rojo = morado
Esencias: aceites esenciales de flores y plantas para dar olor a nuestras velas. Al igual que los colorantes pueden ser naturales o artificiales. Los primeros son más costosos y hay menor variedad pero su aroma es inmejorable.