HISTORIA DE HALLOWEEN
Esta es una festividad
relativamente nueva en Argentina, importada del norte a través de la industria
cinematográfica que la popularizó por todo el mundo. Aunque parezca mentira
tampoco es una fiesta genuina de los Estados Unidos. Llegó al nuevo continente
con los primeros colonos ingleses e irlandeses que al poblar las nuevas tierras
trajeron con ellos sus tradiciones.
La palabra Hallowen viene
del antiguo ingles All hallow even. Esta festividad tiene sus orígenes en las
prácticas de los antiguos Druidas, que adjudicaban a la noche anterior a la
fiesta cristiana de todos los santos la posibilidad de que el señor de la muerte
traía a los espíritus malignos. Para rechazarlos la práctica de los Druidas era
encender grandes hogueras y celebrar una fiesta de inmolación de animales.
Los
Celtas consideraban a Hallowen como la última noche del año y por lo tanto era
una festividad muy importante donde se los autorizaba a beber vino y comer carne
de cerdo en abundancia.
A esta noche la llamaban
samhain; pensaban que
los difuntos regresaban ese día para pasar el invierno en las cálidas casas
terrenales de sus parientes, por lo cual se trataba de una bienvenida.
Debido al ambiente fantasmagórico de esta época del año, se creía que el
31 de octubre era un día propicio para las artes adivinatorias y la brujería en
relación con la suerte, matrimonio, salud y muerte, pues los espíritus andaban
sueltos y era posible invocarlos para tales propósitos.
Con los tiempos modernos se cambió la costumbre de
encender hogueras por las velas y se desarrollo una creencia de que en la noche
del 31 de octubre se producía algún fenómeno cósmico que permitía la apertura de
una puerta entre el mundo de los vivos y los muertos.
La
celebración en la actualidad es disfrutada mayormente por los niños que se
disfrazan de espantos y salen a pedir dulces y frutas a los vecinos. La
costumbre también de ahuecar y esculpir calabazas iluminadas con velas en su
interior recrea la presencia de espíritus malignos.
COMO SE FESTEJA
HALLOWEEN EN MEXICO
En
la actualidad, hay en México una fecha reservada para los niños.
Difuntos, el 1° de noviembre, y para los adultos el día 2 del mismo mes.
En algunas poblaciones de México los preparativos para la fiesta del día de los
muertos comienzan desde el 27 de octubre, que se limpian las casas
completamente.
El día 31 de octubre se coloca un farol en la entrada de éstas y se riegan
pétalos de flores blancas. Desde ahí hasta el altar que se ha erigido en alguna
de las habitaciones de la casa.
En el altar hay flores y velas blancas (una por cada niño que ha dejado este
Mundo), copal en un incensario y adornos de papel de china de varios colores.
A los niños se ofrecen objetos y alimentos de color. Se ofrendan tamales,
frutas, Pan, chocolate, flores, velas, mole, maíz... Si se trata de una ofrenda
de adulto se agrega ron y objetos de cerámica. A los niños se les llegan a poner
juguetes.
Al medio día doce campanadas anuncian la llegada de los niños difuntos y las
casas se impregnan de incienso y copal para recibir a los angelitos, como se les
llama.
Cerca de las siete de la noche se sirve una merienda con alimentos al gusto
infantil: pan de muerto, atole, chocolate, tamales de dulce y frutas.
En la mañana del primero de noviembre los difuntos pequeños disfrutan del
desayuno, por lo que a la ofrenda de la casa se agregan panes, atole y fruta.
A las doce del día se escuchan las campanadas de la Iglesia anunciando que las
almas de los pequeños retornan al lugar de los muertos.
Al poco rato las campanas tañen de nuevo 12 veces, acompañadas de un doble
repiqueteo indicando que los difuntos grandes vienen llegando. En su honor se
cambian los pétalos blancos por los amarillos del cempasúchil (que este día deja
de ser comida para pollos), y se quema incienso y copal.
A las doce de la noche la familia reza un rosario por sus seres queridos.
El altar de los muertos grandes incluye la comida que prefería el difunto, mole
de guajolote (pavo), arroz, frijoles y las bebidas que gustaba tomar en vida,
además de velas, imágenes, (alguna foto del difunto) y flores de cempasúchil.
El dos de noviembre a las doce del día las campanas anuncian que los difuntos se
van satisfechos. A esa hora en cada casa se sirve la comida, consistente en
arroz, mole, pollo, frijoles y alguna bebida. Después al atardecer, la familia
se dirige al campo santo y adorna las tumbas con flores de colores y cirios; se
ilumina el panteón para que con las luces de las velas se alumbre y oriente el
paso de las almas de los difuntos por el valle de tinieblas. Los rezos, las
luces vacilantes y el humo del copal propician un ambiente mágico de reflexión y
contacto espiritual con los difuntos.
Finalmente, el 3 de noviembre parientes y compadres intercambian sus ofrendas y
al recibir una visita dicen: “aquí están las ofrendas que los Muertitos dejaron
para usted”. De esta forma, la festividad se constituye en un puente de unión
entre los vivos y muertos.
Desde hace algunas décadas y cada vez con mayor fuerza, se practica en México la
celebración del Halloween o noche de brujas.
No es extraño ver a niños mexicanos de la ciudad que salen por la noche
disfrazados de vampiros y brujas a pedir sus dulces, en casas vecinas esta
petición que hacen los niños de dulces, representa la solicitud del espíritu del
muerto de un techo para el invierno. En Mexico se comienza a celebrar Halloween
en los años cuarenta.
Agradecemos a Jorge Luis Vargas.
Bibliografía consultada Museo Nacional de Antropología e Historia, México
Pero
sea como sea
que se festeje en tu país de origen
Este
31 de octubre NOCHE DE LAS BRUJAS
elige tu disfraz, come un dulce,
bébete un trago que de
miedo tomarlo
y sal a bailar toda la noche al ritmo del canto de las
brujas....
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