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CONSEJOS SALUDABLES
Además, comiendo más veces, pero menos cantidad, se facilitan las digestiones. Así, tan importante como consumir una cantidad adecuada de calorías diarias es la distribución de éstas a lo largo del día. En base a lo anterior, hay dos cosas que debemos evitar a toda costa. En primer lugar, jamás debemos saltarnos comidas, especialmente el desayuno. Algunas personas, pensando sólo en el consumo total de calorías, piensan que favorecen su línea si se saltan el desayuno. Grave error. No sólo esas calorías serán ingeridas, y quizá con creces, a la hora de la comida, sino que el cuerpo siente la escasez y reacciona en consecuencia, rebajando el metabolismo y gastando menos energía. El resultado final es una mayor tendencia a engordar. La segunda cosa a evitar es el "picoteo" entre horas, que a veces se convierte en incesante. Su efecto es perverso por varias razones. En primer lugar, no somos plenamente conscientes de que estamos comiendo, ni de la cantidad de calorías que tomamos, y a la hora de la comida "oficial", no restamos estas calorías de nuestro plato, por lo que el total ingerido es mayor. Pero además, la calidad de lo que "picamos" (cacahuetes, papas fritas, dulces, bollos...) casi siempre es peor que lo que nos ponemos en el plato, tanto desde el punto de vista nutricional como respecto a su capacidad engordante. Por último, el "picoteo" supone una perversión o desorden de nuestras costumbres, un descontrol sobre lo ingerido, un "todo vale" mucho más difícil de controlar que cuando nos sentamos a la mesa. Por tanto, parece claro que el "picoteo" es uno de los principales problemas de cara a enfrentar el problema de la obesidad. Lluís Serra, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, indica que el número de personas que aseguran ser asiduas al "picoteo" ha pasado del 8 al 35 % en los últimos 10 años. Este experto asegura que esto no es deseable, como tampoco lo es el hecho de que la comida más fuerte haya pasado del mediodía a la cena. El reparto ideal de calorías, sería un 25 % al desayuno, un 35 % al almuerzo y entre un 25 y 30 % a la cena. El resto (10 a 15 %) quedaría para las comidas de media mañana y media tarde. Preferiblemente, frutas, verduras, yogures o zumos, y evitando en lo posible lo dulce, salado o con mucha grasa. El "picoteo" debe ser cero o, como mucho, ocasional. A la vista de todo lo anterior, debe quedarnos clara la importancia, no sólo de la cantidad que se come, sino de su distribución adecuada a lo largo del día. Conseguirlo de forma duradera es algo fundamental para luchar contra la obesidad, y no actuaciones puntuales como suprimir una comida, o seguir durante una semana una dieta drástica, ni otras conductas erróneas dictadas por el desconocimiento. La clave está en cambiar las costumbres, y cambiarlas de forma permanente. Fuente: Consumer 2006 Hay que levantarse de la mesa con un poco de hambre Mucha gente puede suponer, con cierta lógica, que si nos sentamos a comer es para levantarnos de la mesa saciados. Quizá no atiborrados de comida, pero sí simplemente saciados. Según José Mataix y otros expertos nutricionistas, esto es un error. El hombre ha sido programado por la evolución para tener una cierta tendencia a engordar. De esta manera, en un mundo hostil e imprevisible, cuando un grupo humano conseguía algo de comer, debía saciarse y engordar, para poder así soportar los largos periodos de carencia de alimentos que iba probablemente a encontrar en el futuro. Esta reserva de grasa le permitiría sobrevivir mejor a los periodos de hambre, en una estrategia que no es exclusiva de los humanos. Por ejemplo, los osos hacen lo mismo, engordando enormemente antes de hibernar. Y también lo hacen las focas y los camellos, por poner otros dos ejemplos. Pero ha ocurrido un cambio en las condiciones ambientales del hombre, brevísimo a nivel evolutivo, de forma que no ha podido adaptarse a las nuevas condiciones. Este cambio se ha producido en unos pocos siglos y, muy especialmente, en los últimos decenios. La comida ha pasado de escasa e incierta a superabundante, segura y, lo que es peor, muy engordante. Además, en vez de tener que moverse para conseguirla (caza, tareas agrícolas, recolección,...), ahora lleva una vida sedentaria (trabaja sentado, televisión, videojuegos, transportes...). El resultado es que el hombre engorda. Y lo está haciendo hasta el punto de convertirse en el principal problema de salud de las sociedades desarrolladas. Por ello, para contrarrestar esta tendencia evolutiva a la que no hemos podido adaptarnos en tan pocos años, Mataix propone que adoptemos el principio de levantarnos de la mesa quedándonos con hambre. Parece algo absolutamente lógico y, si nos acostumbramos a hacerlo, aunque nos cueste al principio, nuestra salud se verá muy beneficiada. Sustituir las frituras por otras formas de cocinar El trabajo, publicado en "American Journal of Clinical Nutrition" ha sido realizado por el Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad Autónoma de Madrid en colaboración con el Grupo EPIC (seguimiento europeo a gran escala que analiza la relación entre dieta, genética y enfermedades crónicas). Los autores del estudio barajan varias posibilidades para explicar esta correlación: los fritos son muy apetitosos (y por eso comeríamos más cantidad), tienen muchas calorías y, por último, las grasas sacian menos que los hidratos o las proteínas y se metabolizan mejor. Pero además de favorecer el sobrepeso, las frituras pueden aumentar la presencia de productos perjudiciales para la salud al quemar la capa superficial de los alimentos. Es otra razón adicional para limitar la ingesta de fritos y sustituir esta forma de preparar los alimentos por otras más saludables. Si de todas formas se desean preparar fritos ocasionalmente, los expertos aconsejan seguir ciertas pautas: lo más importante es procurar que la absorción de aceite no sea excesiva. Para ello, hay que intentar prepararlos sin rebozar ni empanar, y además freírlos poco tiempo. Por último, no conviene utilizar el aceite más de tres veces. Fuente: El Mundo, 2007 RECUERDA BEBER MUCHA AGUA Y ABUNDANTE LÍQUIDOS EN GENERAL SIEMPRE!!! Ante cualquier duda consulta a tu médico. »» VER FECHAS Y HORARIOS DE LA DIETA (CALENDARIO LUNAR) «« En el »Foro« puedes dejar tus comentarios y preguntas sobre la dieta CUÉNTAME LUEGO TU ÉXITO Y PREPÁRATE PARA CONTINUAR CUIDANDO TU CUERPO, QUE ES EL ENVASE DEL ALMA, PARA ESTAR EN CONJUNCIÓN CON LOS PLANETAS. |
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